La Parroquia, una gran Familia

Nuestra llegada a la Parroquia se produjo a través de un amigo común, a quien preguntamos sobre la Confirmación para nuestras hijas, ya que la mayor acababa de hacer su Primera Comunión y queríamos que continuara con su proceso de maduración en la fe católica.

Como nos habían hablado muy bien sobre la Catequesis en la Parroquia del Cristo, decidimos ir a hablar con Don Emilio sobre la misma y él nos explicó que la Parroquia funcionaba como una gran familia: los jóvenes no acudían por su cuenta a Misa, sino que lo hacían en compañía de sus familias, lo que resultaba muy beneficioso visto desde nuestra experiencia a día de hoy.

A partir de entonces, no solo comprobamos eso, sino que también experimentamos que cada feligrés, cada familia, tomaba parte activa en la Parroquia: en labores de mantenimiento, de colaboración en las cuestiones más esenciales -desde las más básicas a las más complejas-, de organización, catequéticas y de todo tipo. En definitiva, tal como nos habían dicho, se trataba de una gran familia en la que todos colaboramos de uno u otro modo en sus diferentes aspectos y actividades.

Desde entonces hasta hoy, hemos vivido múltiples experiencias: Camino de Santiago, Peregrinación a Fátima, encuentros de matrimonios, actividades de confraternización en diferentes entornos y, como es natural, las actividades de carácter litúrgico, todas ellas encaminadas hacia el crecimiento personal y colectivo con un denominador común: nuestra fe vivida en familia.

Siguiendo a Chesterton, estamos de acuerdo en que:El lugar donde nacen niños y niñas, y mueren hombres y mujeres, donde la libertad y el amor florecen, pero también las ofensas y el perdón, no es una oficina, ni un comercio, ni una fábrica, sino la familia”.  

Estamos orgullosos de pertenecer a esta pequeña-gran familia que es nuestra Parroquia en la que nos sentimos, nunca mejor dicho, como en nuestra propia casa, y que siempre tiene las puertas abiertas para quien quiera formar parte de ella.

Gracias a todos por abrir esta puerta a nuestra familia.